No me reconozco.
Desde el lunes por la mañana he tomado por costumbre desayunarme con varias piezas de frutas. Peras, ciruelillas y algún plátano. Debe ser lo único sano que hago por aquí. De alguna forma hay que contrarrestar la ingesta indiscriminada del zumo de cebada que fabrican de forma tradicional en nuestra tasca de cabecera.
Ayer fue otro día rutinario. Amanecer temprano, metro, clases, Taurina, clases, Taurina, metro, casa, estudiar, dormir. Bueno, la verdad que el día de ayer fue testigo de la primera liada de la temporada. Solo hasta la 01:00, pero por algo se empieza. Resulta que fue el cumpleaños de uno de los venezolanos del NIII y se pago un par de barriles de sangría en el local de Alvarito el boliviano. Nos juntamos ambos niveles y se constató (por si había alguien que lo dudase aun) que somos todos unos golfos y unos borrachos. He formado núcleo duro con tres catalanes y el alemán. Divertido.
Menos mal que fui pronto porque esta mañana ha faltado la mitad de la clase.
Y por si alguien se lo pregunta diré esto parece la fiesta del pito. No hay esgrimistas hembras. No agradables a la vista, en cualquier caso.
Lo dicho, que hay que estudiar mucho.
Besos.
G.
No hay comentarios:
Publicar un comentario