miércoles, 6 de julio de 2011

Día 4. La Taurina.

Ya que mi estancia en estos lares comienza a estar normalizada (como dije ayer me he adaptado bien y rápido) voy a dedicar el post de hoy a describir las bondades del ínclito establecimiento dispensador de caldos de gradación variable "La Taurina". Paso a describirlo.

Tasca de barrio que, como su nombre deja entrever, se pasa la ley taurina y a los antitaurinos por el mismísimo forro de los huevos. Fotos y grabados de las Ventas de hace más de un siglo, varias cabezas de astados lidiados y muertos en la dicha Plaza por primeros espadas,botellas de vino que llevan sin ser limpiadas mas de un siglo...decir que solo tiene un aseo. Y no es el de señoras.

Pues en ese fantástico establecimiento tomo mi café matutino, Toni, el dueño, ya me llama por mi nombre y cuando me ve llegar prepara mi café. Siempre he dicho que hay que llevarse bien con quien te da de comer. Por cierto, Álvaro, el Boliviano de la multitienda que prepara unos bocatas muy considerables, también me conoce...desde el primer día.

Pero estamos hablando de la Taurina. Hoy maese Santos y yo nos hemos liado a botellines y vinos durante el descanso para comer de una forma muy agradable. Claro, los botellines a 1,10 (Mahou 5 estrellas) y platos de alas de pollo y bravas que ponen de tapa para los parroquianos. Y nosotros ya somos parroquianos.

Olé.

Las clases bien (por si os lo preguntáis), hoy he charlado con los chavaletes y no son tan capullos. Solo son adolescentes que juegan con pinchos y son campeones y subcampeones de España en sus armas.

Después de las clases me he pasado toda la tarde piruleando por Madrid. He recorrido Sol, saqueado la FNAC (templo de la perdición friki...DIOS QUE LLEVO LAS DOS TARJETAS DE CRÉDITO¡¡¡¡), y he vuelto a pata hasta casa Velayos. 40 minutitos de agradable paseo. He preguntado por ahí de cuando en cuando si iba en buena dirección y todos se asombraban de que quisiera ir a pie hasta mi destino...estos madrileños...claro que yo fui uno de los que subió a la cúpula de San Pedro mas rápido que el propio ascensor...Olé.

El populacho agradable y amable.

Y poco más, salvo que Vic y yo creemos ser testigos de la infidelidad de una de las profesoras...mmm...estamos casi seguros. Je je je. Seguiré informando

Saludos y besazos.

G.

1 comentario:

Mordor

Mordor
No emplearé la lengua de Mordor aqui...